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Compromiso 9

Photo: Tatiana Cardeal

Photo: Tatiana Cardeal

 

Medidas eficaces contra el acaparamiento de tierras

Impedir y remediar el acaparamiento de tierras, respetando los derechos tradicionales al uso de la tierra y los medios de vida locales, y asegurando que todas las iniciativas a gran escala que involucran el uso de la tierra, el agua y otros recursos naturales cumplan con las obligaciones de derechos humanos y ambientales y se basen en: el consentimiento libre, previo e informado de los usuarios de tierra existentes; una evaluación exhaustiva de los impactos económicos, sociales, culturales y ambientales tanto con respecto a las mujeres como a los hombres; la planificación democrática y la supervisión independiente; y contratos transparentes que respeten los derechos laborales, cumplan con las obligaciones sociales y fiscales y sean específicos y vinculantes sobre la distribución de responsabilidades y beneficios. . En los casos donde hayan ocurrido impactos adversos sobre los derechos humanos y los derechos legítimos a la tenencia, los actores interesados deben establecer mecanismos imparciales y competentes, y cooperar con ellos para proporcionar una reparación, incluyendo a través de la restitución de la tierra e indemnizaciones.

Los miembros de la ILC reconocen desde hace tiempo el problema del acaparamiento de tierras, denunciando dicha práctica en 2011 en la Declaración de Tirana, la cual le dio por primera vez una definición que es actualmente muy utilizada. A través de una clara definición de este término, los miembros de la ILC fueron capaces no solamente de denunciar esta práctica de manera colectiva, sino también de comenzar a trabajar juntos sistemáticamente para prevenirla, así como abrir espacios para debates constructivos sobre qué inversiones se deberían estar llevando a cabo con el objetivo de crear una oportunidad para un beneficio local real y significativo.

Además del apoyo a los miembros que se están involucrando con los gobiernos y las empresas para defender los derechos de las comunidades, la ILC ha desempeñado un papel fundamental en cuanto al apoyo de la iniciativa Land Madrix global land monitoring initiative. La ILC apoya a Land Matrix facilitando sus comunicaciones mediante las redes sociales, la difusión de sus publicaciones y análisis, así como incentivando los flujos de datos procedentes de usuarios, o siendo estos sus destinatarios, con el fin de fortalecer su base de datos. Asimismo, apoya los proyectos pilotos de los observatorios nacionales de Land Matrix en Camerún, Uganda, Senegal, Argentina y Filipinas, y ha contribuido a la aplicación de un estudio sobre todos los observatorios de la tierra en África, Asia, y América Latina. 

Más recientemente, la ILC, en colaboración con Namati e IIED (Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo), ha lanzado un nuevo programa de aprendizaje, la Iniciativa sobre Tierra Comunitaria, cuyo objetivo es compartir las mejores prácticas y reforzar la capacidad de los miembros que trabajan para proteger los derechos a la tierra comunitaria en contra del acaparamiento de las tierras por parte de los estados y las empresas.


La ILC proporciona un aprendizaje y un espacio de formación muy importantes para fortalecer las organizaciones de base.
— Miembro de la ILC, Keystone Survey

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Construyendo una red de aprendizaje: La Iniciativa sobre Tierra Comunitaria

La Iniciativa sobre Tierra Comunitaria es una iniciativa de aprendizaje entre pares para facilitar el intercambio de estrategias de protección y comunidades expertas entre las organizaciones de sociedad civil (OSC) durante un periodo de 12 meses. Dicha iniciativa se lanzó en febrero de 2018 como un esfuerzo conjunto entre la ILC y dos de sus miembros, Namati e IIED.    

La iniciativa reunió a miembros procedentes de Perú, Ecuador, Camerún, Tanzania e Indonesia para un “taller de acción” intensivo de una semana de duración en Nairobi a principios de 2018, co-diseñado y co-facilitado por Namati e IIED, y dirigido por la coorganizadora de Namati, Rachael Knight.

“La iniciativa surgió de la idea de reunir a los mejores protectores de la tierra comunitaria del mundo para formar a otros en sus enfoques, centrándose en ‘lo que funciona’,” explicó Knight. “Los miembros de la ILC son expertos en sus propios derechos, por lo que sabíamos que cualquier tipo de formación unilateral no supondría un buen uso del conocimiento que había en la sala. Queríamos que todo el mundo participara desde ambos puntos de vista, siendo tanto profesores como estudiantes. Reunimos a personas que era innovadoras, y se turnaron para enseñarse los unos a los otros sobre estrategias prácticas, específicas, y exitosas para la protección de los derechos a la tierra comunitaria.”

Las sesiones de aprendizaje en el taller incluían apoyo a comunidades para aprender el valor de sus tierras y sus recursos naturales, y apoyarlas también para alcanzar una visión de futuro, redactar y adoptar normas para asegurar la buena gobernanza, y hacer “planes de vida” para poner en marcha los objetivos de las comunidades. También hubo sesiones sobre cómo lidiar con los líderes corruptos, así como sobre discusiones en profundidad sobre los aspectos prácticos en cuanto a negociaciones con gobiernos y empresas. Knight explicó: “La iniciativa fue diseñada para llegar a lo esencial sobre cómo proteger a las tierras comunitarias: ¿cuántas reuniones se necesitan? ¿Qué hay que decir exactamente para acotar una reunión? ¿Qué preguntas hay que hacer para provocar una reflexión y una acción comunitaria? ¿Cómo hay que enfrentarse a este tipo de conflictos, o a un obstáculo específico, cuando estos surgen? 

Jitar Christain Taku de Community Assistance in Development (COMAID), procedente de Camerún, fue uno de los participantes. COMAID ha desarrollado un plan de uso participativo  de la tierra para proteger los derechos a la tierra de las comunidades locales en la llanura Mbaw, un área gravemente afectada por movimientos secesionistas violentos y una represión militar. “El taller nos presentó unas ricas estrategias de los actores para proteger la tierra comunitaria mediante el trabajo con los Pueblos Indígenas en el Amazonas,” explicó Taku. “Namati nos enseñó cómo implantar las estrategias para fomentar la rendición de cuentas mediante normas y la gestión de la tierra y de recursos naturales.”

Taku también señaló otras importantes lecciones por parte de América del Sur: “Corporación de Gestión y Derecho Ambiental (ECOLEX), de Ecuador, y el Instituto del Bien Común (IBC), de Perú, mostraron sus trabajos con asistentes jurídicos y sus planes de vida para los pueblos con el objetivo de proteger los derechos a la tierra comunitaria en el Amazonas.”

El taller impartió importantes lecciones para probar de vuelta a casa: “Cuando volvamos a Camerún, pretendemos utilizar el conocimiento en un proyecto piloto sobre la protección de la tierra comunitaria en los pueblos de Ngom y Ngomkwo, en la llanura Mbaw. Los conocimientos que hemos adquirido para desarrollar normas y planes de vida comunitaria nos ayudarán sin duda a remodelar nuestros enfoques de intervención,” dijo Taku.

“Nos vemos empoderando a comunidades débiles en la región del noroeste de Camerún, para proteger sus derechos en los próximos meses. Las ENI en Camerún están ya trabajando con numerosas comunidades por todo el país. La plataforma servirá como medida para llegar a más comunidades. La Asociación para el Desarrollo Cultural y Social Mbororo – Mbororo Social and Cultural Develpment Association (MBOSCUDA) – y otros miembros de la ILC en Camerún, hacen mucho por los derechos a la tierra comunitaria, y transmitir este conocimiento a las comunidades a las que va dirigida sería otra manera de hacerlo aún más factible.

Dew Sutejo, de Jaringan Kerja Pemetaan Partisipatif (JKPP) en Indonesia, también facilitó un informe brillante: Fue el taller más efectivo en el que jamás he participado ya que se centraba en ‘lo que funciona’ y en ‘lo que no funciona’. Se compartieron experiencias a través de un seminario basado en habilidades, y cada organización compartió sus mejores prácticas y las lecciones aprendidas sobre cuestiones particulares. Aprendimos muchas estrategias innovadoras, por ejemplo: cómo el objetivo de COMAID fue un líder corrupto al que animaron a cambiar y luchar contra la corrupción, y cómo el IBC de Perú utilizó el mapeo participativo y los planes de vida, e inició una buena gobernanza de la tierra comunitaria y la gestión de recursos naturales mediante la creación de normas mejores.”

Al final del taller, cada participante se comprometió con un plan de trabajo que integraba al menos dos estrategias nuevas que han de probarse a lo largo del año. Los participantes seguirán en contacto mediante conferencias telefónicas que se llevarán a cabo mensualmente, durante las cuales intercambiarán consejos y se pondrán al día en cuanto a los progresos. Todas las organizaciones participantes recibieron una subvención para ayudarlas a avanzar en su trabajo, poner en marcha las nuevas prácticas, y celebrar durante un día una reunión de los miembros de la ILC en su propio país para compartir lo que se ha aprendido.

Se han planeado cohortes nuevas y más amplias para 2019 y 2020. Según Knight: “La idea en realidad es construir un movimiento. La protección de la  tierra comunitaria es algo en lo que todos estamos trabajando, pero estamos trabajando en nuestro propio terreno, reinventando la rueda a cada momento. La gente, a menudo, no tiene la oportunidad de hablar con otros compañeros fuera de sus regiones sobre cómo están protegiendo las tierras comunitarias y sobre cómo están consiguiendo unos resultados de éxito a pesar de las amenazas –y a veces incluso a las empresas específicas– a las que nos enfrentamos son frecuentemente las mismas.”

Según Knight: “La ILC es un extraordinario mecanismo de reunión. Para mí, esta iniciativa ayuda a cumplir la promesa de lo que la ILC puede ofrecer a sus miembros.”

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